Hace solo tres días dabas un brinco rápido desde tu cama cuando sonaba tu despertador, a la misma hora que el lunes, para ponerte en pie con una sonrisa de ganador en tus labios. En tu mente solo había un pensamiento: “¡Por fin es viernes!”, mientras contabas las horas para empezar a disfrutar de tu preciado fin de semana. ¡Súper merecido!

Pues bien, ahora mismo, 72 horas después de ese momento, el buen rollo que llevabas encima ha desaparecido como por arte de magia, tu estado de ánimo ha cambiado, y es posible que todo lo veas gris oscuro casi negro, que una sensación de agobio invada tu mente por completo y oprima tu estómago…
Esta situación te sonará familiar, especialmente si eres lo que se conoce como trabajador “por cuenta ajena” (¡vaya manera de calificarlo!), ya que es una sensación que suele reproducirse con más facilidad que en el caso del freelance, el autónomo o el emprendedor.

Desde una visión racional del panorama, cualquiera te diría que lo siguiente que debes hacer en la vida es empezar a buscar DESDE YA tu objetivo (profesional, entre otros), descubrir qué es aquello que te gusta tanto (asegurándote que te hará generar ciertos ingresos) y que te permitirá decir adiós para siempre a los lunes, los jueves, los domingos. Desde “Si Tengo Tiempo” siempre te animaremos a que no te desvíes de la línea que te dirija a conseguir tus metas en la vida, a no permitir que este malestar se alargue indefinidamente en el tiempo, y huir del miedo al cambio, que siempre trae elementos positivos a nuestras vidas. Pero somos conscientes que Roma no se hizo en un día y es completamente normal que sientas “el síndrome de la pereza extrema de los lunes” durante cierto tiempo. ¡Aquí tienes varios consejos para superarlo!

1. No empieces a trabajar el domingo por la tarde.
Domingo. 21 Horas. Todos conocemos la emoción que sentimos en ese momento de la semana, cuando oscurece y llega la hora de cenar. Son las últimas horas del “finde”. ¡Pero no empecemos ya a trabajar! Aprovechemos estos últimos ratitos de tranquilidad para algo que nos guste, cocinar con nuestros pequeños, sacar un juego de mesa, ver un capítulo de nuestra serie preferida, o del libro que tenemos entre manos. O simplemente para no hacer nada. Lo único importante es que seamos conscientes de ello. Acorta las siestas del domingo: te permitirá disfrutar más de la tarde, generar más momentos para recordar durante la semana (¡y el resto de tu vida!) y dormir mejor por la noche. Además, es muy aconsejable llevar una vida saludable (alimentación, ejercicio…), ya que no hay nada peor para el ánimo que un domingo con resaca…

2. Disfruta de cada momento de tu vida.
Habrás oído este consejo cientos de veces, pero seguro que sigues sin ponerlo en práctica a menudo. Y mucho menos un lunes. La semana tiene muchos momentos de rutina. Momentos de los que prácticamente no somos conscientes. Pero hay que empezar ya a poner en práctica “el momento presente“. El olor a café por la mañana, ver cómo va amaneciendo el día durante el trayecto hasta la oficina, el abrazo de tu hijo pequeño al despedirse para entrar en el colegio… Nunca es tarde para ponerse en marcha.
Incluso para una persona experta en técnicas de meditación es difícil vivir conscientemente cada minuto. Pero la teoría (muy cierta) dice que hay que aprovechar cada segundo porque el momento presente es lo único que cuenta. El pasado ya fue y el futuro no existe, así que lo que estás viviendo en este mismo instante es lo único que puedes tener en tus manos. La práctica (también muy cierta) dice que cuesta, pero que cuanto más lo repitas, más lo harás posible.

3. Piensa en los momentos positivos que están por venir.
¿Te has dado cuenta de todos los momentos guays que están por venir en los próximos días? Esos pequeños placeres que nos da la semana: un café con un amigo, el ratito que estás sentado en un banco al sol mientras esperas que tus hijos salgan del cole, el saludo efusivo de tu mascota al llegar del trabajo… Dedica un momento el domingo por la tarde, o el lunes por la mañana antes de ponerte en marcha, a hacer un listado (puede ser mental, aunque mejor utilizar una libreta que podamos releer en cualquier momento) de instantes interesantes, que es muy probable que sucedan durante la semana. Y te darás cuenta de la buena suerte que tienes en la vida.

4. Levántate un poquito antes.
A todos nos cuesta, más o menos, madrugar. En especial cuando tenemos responsabilidades que asumir, que nos dan pereza, o no nos gustan. Si te levantas el lunes (y a poder ser el resto de la semana) unos minutos antes, tu estado de ánimo te lo agradecerá. Incluso puedes utilizar este ratito para organizarte mejor la semana. La planificación es uno de los mejores métodos para combatir el desánimo y la sensación de no haber hecho nada en toda la semana. Por cierto, aprovecha para asegurarte de que tengas momentos exclusivamente para ti y para hacer aquello que te motiva. ¡Y sobre todo no permitas que nadie te los quite!

5. Permítete estar de bajón.
A veces las personas tendemos a sentirnos culpables cuando estamos alicaídas. ¿Te das cuenta? ¡No es justo! No somos máquinas. No pasa nada por tener un mal día, un mal inicio de semana, o una mala temporada. En la mayoría de los casos, a medida que van pasando las horas tu ánimo mejora y ya nadie se acuerda del lunes cuando empieza el martes. Si das la orden a tu mente de que se permita comprender este estado de ánimo, te sentirás mejor, automáticamente, te exigirás menos y todo será más llevadero.

6. Da gracias.
Siempre, y por todo lo que te pasa. Hasta el lunes más gris te va a dar momentos para recordar, crecer, contar con personas a tu alrededor para valorar y conversaciones que te harán aprender nuevas cosas. Lo importante, como te contábamos en nuestro post anterior “Tu Mundo es tu Espejo”, es que tengas los ojos abiertos y estés atento para darte cuenta de cuándo sucede. Te permitirán crecer, incorporar nuevos conocimientos, aunque ahora mismo no seas capaz de verlo.

7. Márcate pequeñas metas.
Es mucho más fácil ir consiguiendo pequeñas metas volantes para llegar a tu objetivo final, que pensar en éste desde el principio. Sobre todo en los días más complicados como pueden ser los lunes. Piensa en el día como una etapa del Tour en tu vida. A medida que vayas consiguiendo estas metas, te darás cuenta de lo que vales, tu estado de ánimo aumentará en positivo y te sentirás con más fuerza para alcanzar objetivos más grandes.

8. Date premios, busca aquello que te hace sentir bien.
¿Qué es aquello que más te gusta en la vida? ¡Detéctalo! El día está para disfrutarlo, también el lunes, y es importante que te premies y te cuides, porque tú eres quien mejor puede hacerlo. Y como mencionábamos en el 4º consejo, incluye estos premios en tu planificación semanal (una cena con amigos, un masaje, una tarde de lectura…). Aprovecha e incluye premios más grandes en tu planificación anual (viajar, ir a conciertos, por ejemplo) y los sueños ENORMES en tu planificación de vida (crear tu propio negocio, formar parte de una ONG, tener dos hijos, una casa en el campo…). Todo esto te llenará aun más de energía.

9. Busca tu método, tus trucos.
Cada uno puede crear su propio manual para superar los lunes: escucha música si es lo que te ayuda a primera hora, regálate un buen desayuno para empezar la semana, práctica deporte… En “Si Tengo Tiempo” hemos querido proporcionarte algunos trucos que a nosotras nos funcionan, pero está claro que tú eres quien mejor se conoce y serás el mejor autor para tu manual.

La mente es como un músculo y cuanto más la ejercites, más la acostumbrarás a esta nueva manera de ver los lunes. Verás como poco a poco, los lunes y los viernes cada vez se parecerán más. Gracias por tu tiempo de lectura, estaremos encantadas de leer tus reflexiones sobre este tema. ¡Feliz lunes y feliz semana!